sábado, 14 de diciembre de 2013

El último líder

Cuando uno comienza a estudiar la historia de la humanidad debe aprender listas y listas de nombres de personajes célebres que, muchas veces, lo son por hechos reprobables y, pocas veces, por haberse convertido en un modelo de virtudes de su propio tiempo.  Mandela era lo más parecido a un Papa global, admirado y respetado en todo el mundo aunque muchos, los más recientes, lo conocen por ser el ídolo de todo el que se considere alguien en el starsystem, ya sea Angelina Jolie, Bono, Beyoncé o Will Smith. Pero que la cultura de lo banal no impida apreciar el verdadero valor de la existencia del viejo Madiba: si pidiéramos a cada ser humano globalizado que pusiera en una lista los tres personajes mundiales que más admira sin duda Nelson Mandela sería el más nombrado.

Su figura se seguirá estudiando en el futuro, se endiosará y se hará de él un mito divino, y se dirá de él que dio con el modelo adecuado para conciliar partes enfrentadas ¿cómo? Alejándose de las emociones que perturban el raciocinio, desactivando en su cabeza el odio, no en su corazón, donde sólo están las pulsiones físicas, sino en sus recuerdos y en la creación de sus objetivos. Pues el odio no hace más que enrocar posturas y basar la victoria, el resarcimiento del orgullo herido, en la derrota del otro.

martes, 29 de octubre de 2013

Échale la culpa a la cigüeña

La estupidez no aparece de repente en un adolescente como el acné.

Me sorprende que padres, hechos y derechos, nada de magaya que diría mi abuela, despotriquen contra los niñatos, hijos, ésos sí, de magaya, sin civilizar, que se pasan vídeos pornográficos reales, bromas pesadas a profesores, palizas, escatología, gore y demás. ¿Que qué hay tras ese “demás”? Pues todo lo que te puedas imaginar y no puedas por tu déficit de experiencia en la red, aquí sí que sabes menos que un niño de primaria. La falta de autocrítica es una cualidad que predomina en los padres de hoy, también la negación de la realidad y la falta de memoria sobre cómo funcionaba nuestro comportamiento infantil y adolescente: el egocentrismo, tanto para ser los reyes del mambo como los más tristes mártires del universo; el ansia por encajar; una vez que encajas, el deseo de destacar y, algo que siempre se ha hecho pero que hoy alcanza un nivel de gravedad mortal por la multiplicación de herramientas, de su alcance y los efectos: la oportunidad fácil de autoafirmarse haciendo el vacío o atacando al que no llega, al pringado, al inseguro, al diferente.

martes, 29 de enero de 2013

Artículo en diario El Comercio sobre el bullying y la adolescencia

 
¿Si yo hubiera tenido una pistola?
 
Adam Lanza mató primero a su madre, esto es clave, y por esto no es un caso comparable a una matanza más de un joven psicópata en un instituto, era un colegio de primaria, mató a niños pequeños y no a adolescentes engreídos sospechosos de cometer acoso escolar. Siempre que ha ocurrido un caso de asesinato masivo perpetrado por un joven estadounidense, un adolescente aunque ya tuviera 20 años, intentamos sacar conclusiones que nos den pistas sobre el porqué, nos decimos  que esto nunca podría ocurrir aquí, que la educación es diferente y que un niñato español es probable que no huela un arma en toda su vida. Los más obsesivos se preguntan a sí mismos si sus hijos están seguros en el colegio, si cualquier niño reservado y “raro” puede ser una bomba de relojería

lunes, 7 de enero de 2013

Artículo diario El Comercio sobre educación y autocrítica


Tu padre vale más que tú

Conocí a Carlos cuando cumplió los treinta. Tenía una licenciatura universitaria y un sueldo de setecientos euros como dependiente en una tienda de informática. Obviamente vivía en casa de sus padres porque no podía permitirse un alquiler. Para él la vida era injusta y su jefe un explotador. Tengo claro que si hay algo que admiro en una persona es su habilidad para la autocrítica, y Carlos no era precisamente un modelo. La pregunta que me planteo es: ¿Hemos matado la autocrítica?

Me sorprendió la actitud condescendiente de su padre:

sábado, 1 de octubre de 2011

Recopilación de artículos José Ángel Caperán



Artículos publicados en El Comercio:

Sobre desarrollo personal:

http://www.elcomercio.es/prensa/20130319/opinioneditorial/amarse-demasiado-mismo-20130319.html

Sobre desarrollo personal II:

http://www.elcomercio.es/v/20110424/opinionarticulos/utilidad-sufrimiento-20110424.html

Sobre desarrollo personal III:

http://www.elcomercio.es/v/20110624/opinionarticulos/felicidad-fria-20110624.html

Sobre desarrollo personal IV:

http://www.elcomercio.es/v/20110823/opinionarticulos/vivir-medio-20110823.html

Sobre desarrollo personal V:

http://www.elcomercio.es/v/20110928/opinionarticulos/edad-ridicula-20110928.html

Sobre desarrollo personal VI:

http://www.elcomercio.es/v/20111027/opinionarticulos/hombre-infeliz-mundo-20111027.html

Sobre desarrollo personal VII:

http://www.elcomercio.es/v/20111224/opinionarticulos/tiempo-matadragones-20111224.html


Sobre padres e hijos:

http://www.elcomercio.es/v/20100912/opinionarticulos/peor-padre-mundo-20100912.html

Sobre el carisma:

http://www.elcomercio.es/v/20100923/opinionarticulos/tragedia-soso-20100923.html

Sobre deporte y dopaje:

http://www.elcomercio.es/v/20100812/opinionarticulos/exito-toxico-20100812.html

Sobre la política:

http://www.elcomercio.es/v/20101012/opinionarticulos/inteligencia-emocional-para-politicos-20101012.html

Sobre del desarrollo profesional:

http://www.elcomercio.es/v/20101112/opinionarticulos/coleccionista-orlas-20101112.html

Sobre el Sporting de Gijón:

http://www.elcomercio.es/v/20110105/opinionarticulos/esto-esparta-sino-sporting-20110105.html


sábado, 1 de enero de 2011

Margot y las princesas solas I: La endeble memoria de la formica

Martha Silverstone acudía al Bariloche todos los días para tomar un café solo gigante antes de entrar a trabajar en Bloomingdales. Su mejor amiga era Margot Smith, dependienta en la sección de niños de Ralf Lauren y adicta a los libros de autoayuda, le insistía que ella misma era su peor enemiga, más aún, Martha se había convertido, a la vez, en una presa de su Autoguantánamo y su propia Georgina Bush. -¿Café solo gigante? Por favor... ¿Y por qué no una Soledad Gigante en una taza de desayuno? Eres más patética que Catherine Bodosky que al cumplir los 40 años de soltería empezó a llevar flores a 365 solteros de entre los 30 y 45 años enterrados en el Cementerio Green Wood. Recordaba que la buena de Cathy se sentía feliz de su visita diaria a su harén de difuntos; Margot reconocía que llorar por un hombre idealizado aunque fuera muerto era mucho mejor que llorar de soledad, efectivamente ese año no se consideró una soltera en el sentido estricto y cruel de la palabra.

Martha procuraba sentarse siempre en la mesa en que ella y Javier Vidal, su mayor calentón de la última década y padre de sus complejos de posesiva y posiblemente loca, se habían jurado amor eterno antes de que él partiera hacia Los Angeles para trabajar en una gasolinera de Hollywood. –Por favor deja de hacer eso… Le repetía exasperada Margot mientras su compañera repasaba con sus uñas de porcelana la frase que había rayado su no oficial Ex, como una mala copia de Patrick Swayze en Ghost pero sin la emoción de despedirse moribundo: No te imaginas cuánto amor me llevo.